miércoles, 16 de agosto de 2017

Gracias, adelfas

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El turismo es la gran conquista de las clases medias, del siglo XX, de las comunicaciones, de la globalización, de la chancleta y también de la cultura, porque no está descartado que el traslado geográfico de millones de cerebros tenga alguna repercusión positiva sobre su forma de pensar, puede ocurrir.
Y España es una gran potencia turística. Se nos alarma sobre la excesiva dependencia del país de un sector económico, forma en negativo de presentar una fortaleza: en el mismo sentido California es excesivamente dependiente de la alta tecnología, Londres del sistema financiero y Alemania de la industria y las exportaciones.
Hace unos años algún responsable político del ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) exigía al Estado una compensación por albergar en su término el palacio-monasterio de Felipe II y no era necesaria explicación alguna sobre tamaño disparate.
Algunas cifras: 75 millones de visitantes extranjeros ha recibido España en 2016; la participación del turismo sobre la economía se estima en el 11%; dos millones y medio de empleos directos; la repercusión en la cultura de nativos y extranjeros se desconoce, y no porque no pasemos todo el día midiendo intangibles; no interesa.
Y por supuesto todo esto tiene algunos inconvenientes: la sensación de que muchos precios tienden a ser más altos porque se fijan para ser pagados en circunstancias pocas y excepcionales; la pretensión de miles de negocios turísticos de ser rentables con cuatro meses de actividad al año; la precariedad laboral incluso por encima de la general del sistema.
Salvo excepciones, el turismo parece que va un paso por detrás de otros sectores económicos, en los que la obsesión por el número de productos (en este caso, llegada de viajeros), la obsesión por la producción se trasladó hacia el consumidor, de fabricar coches a la mano por la ventanilla del "¿Te gusta conducir?", hoy para algunos delinquir.
Otro aspecto criticable es que desconocemos la política turística de este Gobierno y de ninguno, no es un asunto de debate, de programa electoral, de propuesta política. Hay países que tienen un ministerio del Petróleo. ¿Cuánto pesa el turismo en los presupuestos generales del Estado?
Habría que tener en cuenta además que algunas de las nuevas formas de economía, incluso de la colaborativa, o su deformación, afectan al turismo, al alojamiento, al transporte de personas, a la entrega a domicilio, lo que requiere adaptación de los profesionales de la cosa y regulación por parte de las administraciones.
Torremolinos (Málaga), agosto 2017 (PND).
En todo este marco abre los telediarios -alternando con Venezuela- las ocurrencias turísticas de la sección juvenil de un partido nacionalista y antisistema (tremenda contradicción), y como las nuevas generaciones no suelen marcar la actualidad política ni en el mes de agosto sólo cabe pensar que son un nuevo pretexto para descalificar a mengano o meter miedo hacia zutano; de jugar con fuego, no por parte de quien siente la obligación de llamar la atención, sino de quien decide que el asunto merece el primer puesto de la actualidad jerarquizada.
Un representante del PP catalán ha comparado los ataques al turismo en Cataluña con la kale borroka, que el gremio hostelero catalán cifra en media docena sin especificar en seis meses.
Las críticas a los ayuntamientos de Podemos de estar hundiendo el turismo son anteriores al pinchazo en vídeo de una bicicleta municipal.
En todo este panorama hay quien dedica su existencia a agradar la vida de turistas extranjeros y nacionales sin esperar compensación alguna, que viven con lo justo, trabajan igual en agosto que en febrero.
Son las adelfas, que pueblan jardines, descampados pero sobre todo las medianas de autovías, autopistas y un tercer tipo de red que son las autopistas rescatadas por el Estado a sus propietarios privados para que no se arruinen por su deficiente gestión.
Gracias, adelfas de España, por alegrarnos nuestros desplazamientos y hacer del país un lugar agradable para visitar.

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martes, 1 de agosto de 2017

Nepote Trump, infalible

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Ilustración de Angus Greig en The New York Times, 21-7-2017.
Flavio Julio Nepote Augusto (Dalmacia, 430-Salona, 480, hoy Croacia) fue emperador del Imperio romano de Occidente en la época en que su caída era ya inminente.
Juro haber leído que la Wikipedia tiene menos errores que la Enciclopedia Británica y yo me fío, aunque carezca del glamur de la imprenta y del polvo acumulado por falta de uso.
Reconozcamos a Nepote, que significa sobrino en latín, porque su tío era el emperador de Oriente, quien entonces mandaba y le puso en el puesto, el haber inspirado al menos el término nepotismo, la práctica de colocar a la familia en puestos públicos.
Sirva el inicio para indicar que el nepotismo es una de las características más principales de Donald Trump en su primer semestre como presidente de Estados Unidos.
En comparación, la práctica de los eurodiputados franceses de contratar a la familia como asesores; el papel florero de los consortes por estas tierras; la Real Federación Española de Fútbol, son aficionados todos.
Un segundo efecto de la presidencia de Trump es que ha fulminado la confianza de algunos en sus vísperas de que el sistema institucional norteamericano iba a limar los aspectos más extremos del personaje. El presidente de EEUU es el cargo político más poderoso del planeta sea quien sea quien ocupe la silla.
La penúltima decisión de Trump parece haber sido pedir informes jurídicos sobre su capacidad de indultar a todo bicho viviente, incluido él mismo, lo que tiene una lógica aplastante, como lo prueba que en España el jefe del Estado es inviolable ("La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad", artículo 56.3 CE) y el Papa infalible, aunque aquí habría que aclarar que este dogma data de 1870, un año antes el Papa era falible; lo que muestra en positivo que estas cosas se pueden decretar de la noche a la mañana.
Otra conclusión también casi automática es que viendo la densidad y cantidad de relaciones de Trump y su equipo con Rusia, cabe interpretar que 40 años de guerra fría no han calado tanto como creíamos en el subconsciente norteamericano, aunque continúe el teatrillo, donde participamos en algún escenario como secundarios.
Tenemos hasta aquí nepotismo, infalibilidad de Trump y ficción rusa.
Para continuar haciendo balance acudamos al propio Gobierno de EEUU, "Seis meses de América Primero", que destaca del semestre haber implantado los niveles éticos más altos para asegurar que su Administración trabaja para la gente de EEUU (se cita que ha donado su nómina, no cobra); la creación de empleo; mucha energía, con la retirada de EEUU del Acuerdo del Clima de París (calculan que les iba a costar tres billones de dólares y 6,5 millones de empleos en la industria), la construcción de gasoductos y oleoductos y el apoyo al carbón; con alguna imprescindible referencia a los veteranos de guerra.
En política exterior, la Casa Blanca destaca "su histórico discurso en Polonia" (?), la creación de un centro contra el extremismo ideológico en Arabia Saudí, carga las tintas contra Irán, da portazo a Cuba y presume de la reconquista de Mósul.
Cartel de un musical de 
Broadway sobre Trump.
Ni una referencia a la OTAN ni a la UE, que se equivocaría si creyera que la Defensa o el repliegue anglosajón le va a solucionar los problemas o abrir salida distinta a reconocer el distanciamiento ciudadano por falta de un pilar social.
Y mucha inmigración, destaca el balance de la Casa Blanca, con la contratación de 10.000 empleados públicos para patrullar fronteras y reforzar aduanas.
Si hubiera que escoger una única medida aprobada por el presidente Trump me quedaría con la creación de la oficina dedicada a las victimas de delitos cometidos por inmigrantes ilegales (Victims of Immigration Crime Engagement Office); "les oímos, les vemos, y ustedes nunca jamás serán ignorados de nuevo", dijo Trump en su inauguración. Por supuesto la oficina no requiere un dólar adicional al presupuesto del Ministerio del Interior; han puesto un teléfono y un formulario electrónico para denunciar supuestos delitos.
Difícilmente superable esta medida, y una prueba de que la comunicación política es una ciencia viva que puede romper su propio techo de cristal traslúcido en cualquier momento.
Dos referencias más a comunicación. Una que se utiliza la presidencia, las ruedas de prensa oficiales -sólo una del propio Trump desde enero- y la propia web de la Casa Blanca como si fuera el departamento de prensa de un partido de extrema derecha extraparlamentaria: "Durante siete años, Obamacare (servicio de atención sanitaria con 20 millones de usuarios, N. del T.) ha causado estragos en la vida de los estadounidenses inocentes y trabajadores. La pregunta para cada senador, republicano o demócrata, es si se unirán a los arquitectos de Obamacare o a sus víctimas olvidadas. El pueblo estadounidense ha esperado lo suficiente, y ahora es el momento de la acción. Debemos derogar y reemplazar el Obamacare" (nota de la Casa Blanca, 25-7-2017).
Coincidiendo con el aniversario del semestre se ha producido la dimisión del portavoz del Gobierno Trump, indicio evidente de crisis política profunda. Cuando un cargo político cambia tan pronto a su responsable de comunicación la causa es más preocupante que la persona cesada. El sustituto apoyó a otro candidato republicano, alabó a Hillary Clinton y ha borrado todo su historial en redes (y ha sido finalmente cesado a los diez días).
La vacuna contra el virus Trump no tiene aún avances significativos. El mayor enemigo que puede acabar con la presidencia de Trump es él mismo, como le ocurre al capitalismo salvaje, no tienen aún alternativa, sumando además que en el sistema político norteamericano la oposición está descabezada hasta que se acerca una cita electoral.
Nepote es considerado el último emperador romano de Occidente. Gobernó en un pequeño territorio que incluía la península itálica, algo de la actual Francia y los balcanes. Tuvo que pelear con unos milicianos belicosos de la época que hoy conocemos como Vándalos y Visigodos.
A Julio Nepote le asesinaron sus propias tropas; duró en el puesto cinco años.

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martes, 18 de julio de 2017

Deconstruyendo a Miguel Ángel Blanco

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Rajoy, entonces líder de la oposición, en una manifestación de
2007 contra la política antiterrorista del Gobierno.
El 12 de julio de 1997 la organización terrorista ETA asesinó a un concejal del PP en el Ayuntamiento de Ermua (17.000 habitantes, Vizcaya), Miguel Ángel Blanco.
Su muerte acumuló una serie de circunstancias con un fuerte componente simbólico: la ejecución contrareloj en 48 horas, la juventud del asesinado, la respuesta social (se dice exagerando que se le perdió el miedo a la banda, se empezó a).
Dos imágenes de aquella época: las manos blancas como grito de rechazo al terrorismo -gesto que surgió un año antes con el asesinato del ex presidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente; y la expresión "Vascos sí, ETA no", cuatro palabras que reflejan una inteligencia que no hemos sido capaces de aplicar en otros terrorismos; los responsables de los crímenes en el norte de España y en el sur de Sudán (o de Londres) son los criminales.
¿Que ha pasado en estas dos décadas? Pues de todo, lo fundamental es que han transcurrido 20 años, con todos su meses, semanas y días, tiempo suficiente para cambiar el escenario y a nosotros mismos; la organización terrorista responsable ha pasado a la historia; y las víctimas del terrorismo están hoy más reconocidas, mejor tratadas y más manoseadas políticamente que nunca.
También hemos vivido lo siguiente.
José María Aznar, presidente del Gobierno
Primera y última página de La Razón del 21-10-2011.
10 de septiembre de 1997 - Homenaje a Miguel Ángel Blanco en la plaza de toros de las Ventas. Parte del público abuchea a Raimon, por cantar en catalán, y a José Sacristán, por comunista. En la mañana de ese mismo día el presidente Aznar recibió a algunos artistas que iban a participar en el homenaje y bailaron con Ana Botella La Macarena en las escaleras del palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia.
18 de septiembre de 1998 -  ETA declara una tregua que durará más de 400 días. En las negociaciones en Zurich entre el Gobierno Aznar y la banda terrorista participa Pedro Arriola, experto electoral del PP.
4 de noviembre de 1998 - José María Aznar: “Yo he querido que los ciudadanos supieran y tengan muy claro que el Gobierno y yo personalmente he autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación".
11 de marzo de 2004 - Atentado yihadista en Madrid, 191 muertos. Tres días más tarde, en la jornada de reflexión previa a las elecciones generales, Rajoy afirma: "Tengo la convicción moral de que fue ETA".
José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno
17 de diciembre de 2004 -  Gregorio Peces Barba, padre de la Constitución, es nombrado Alto Comisionado de Apoyo a las las Víctimas del Terrorismo.
Primera página de ABC del 21-10-2011.
9 de marzo de 2005 - Ignacio Cosidó, portavoz de Interior del PP en el Senado, define a Peces Barba como "comisionado para el diálogo y el amparo de los verdugos terroristas". Añade: “El señor Zapatero nombró al señor Peces Barba con la misión no de defender a las víctimas, sino de dividirlas, de silenciarlas y de neutralizarlas". Cosidó ha sido director general de la Policía desde finales de 2011 a 2016.
12 de mayo de 2005 - Mariano Rajoy acusa al presidente del Gobierno en el Debate sobre el estado de la Nación: "Usted traiciona a los muertos y ha revigorizado a una ETA moribunda".
Julio de 2007, décimo aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco - Rajoy: "Algunos seguimos pensando que la libertad y la vida no se negocian y que el Gobierno no puede pactar con una banda terrorista". José María Aznar: "Aquel 'espíritu de Ermua' que llenó de esperanza los corazones de millones de ciudadanos ha sido traicionado. De nuevo, ETA ha visto cómo se abría una vía para escapar a su derrota en virtud de un cálculo oportunista y falso, pero no de un partido que se define a sí mismo como extraconstitucional, sino del propio Gobierno de la Nación".
Entre 2004 y 2011 Rajoy y el Partido Popular convocaron, apoyaron o participaron en 15 manifestaciones contra Rodríguez Zapatero, la mitad de ellas contra la política antiterrorista del Gobierno.
20 de octubre de 2011 - Fin efectivo del terrorismo de ETA. La banda anuncia el "cese definitivo" de su actividad armada.
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno
Diciembre de 2015 - En la primera legislatura de Rajoy han salido de la cárcel 268 presos de ETA.
22 de abril de 2017 - Durante su congreso nacional, la organización juvenil del PP Nuevas Generaciones nombra presidente de honor a título póstumo a Miguel Ángel Blanco.
26 de mayo de 2017 - Francisco Javier García Gaztelu, asesino de Miguel Ángel Blanco, exjefe militar de ETA, que acumula penas por más de 450 años de cárcel, abandona la prisión con un permiso de 24 horas para visitar a su padre enfermo.
Primera página de El País del 21-10-2011.
12 de junio de 2017, moción de censura contra Rajoy, que dice en el Congreso: "Cuanto peor, mejor para todos. Y cuanto peor para todos, mejor. Mejor para mí el suyo. Beneficio político".
12 de julio de 2017 - La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, es abucheada por el público asistente al homenaje a Miguel Ángel Blanco que el grupo municipal del PP ha organizado en la plaza de la Villa.
El terrorismo, cualquiera, es pura comunicación, el objetivo último no es exterminar concejales o turistas, sino un medio para extender el miedo a través de los medios de comunicación y, ahora, las redes sociales. Sí es una novedad relativa en España -ya va para tres décadas- la utilización del terrorismo en política interna contra el adversario.
La petición del desarme televisado de ETA, la disolución definitiva de la banda, la petición de perdón y sincero arrepentimiento son intentos de rentabilizar políticamente el terrorismo.
El mayor manoseo político de las víctimas se produce en el momento de menor amenaza terrorista en España en cinco décadas.
Las víctimas no eligieron serlo, respetemos su memoria.

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Manifestación en Madrid en mayo de 2011.

martes, 11 de julio de 2017

Gestoría Izquierda Acomplejada S.L.

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El Gobierno Rajoy negocia con Ciudadanos una bajada de impuestos al mismo tiempo que pide un préstamo de 6.000 millones de euros para la paga extra de verano de los jubilados, más otros 3.000 millones que coge del fondo de reserva que se encontró con 66.000 millones y lo ha vaciado. El crédito se abonará en cómodos plazos entre 2018 y 2028.
Bajar impuestos parece ser compatible con la Seguridad Social en quiebra, con el déficit excesivo, con la mitad de los parados sin prestación alguna, con las matrículas universitarias disparadas, con las carencias en sanidad y educación, con la I+D y la cooperación al desarrollo bajo mínimos.
Montoro El Reprobado presumía hace unos días de la bajada electoral del IRPF en 2015, que ha supuesto un descenso de ingresos a los presupuestos públicos de 12.000 millones de euros, cifra que coincide aproximadamente con el agujero anual de la Seguridad Social.
La deuda pública española equivale a todo el movimiento económico del país durante un año. Como suban los tipos de interés, el sistema cruje.
Recordemos aquí que ninguna administración pública ha recuperado aún la recaudación fiscal previa a la crisis; las necesidades se mantienen, cuando no se han incrementado.
Una competente socióloga llamada Belén Barreiro argumenta en libro publicado recientemente que los españoles de todo signo político soportamos mal la desigualdad.
Sin embargo los datos estadísticos no se acaban de ver en la realidad electoral. Asistimos a responsables del PP marchando a la cabeza de la manifestación en defensa de la sanidad, educación y dependencia que recortaron anteayer.
Como la mejora del Estado del bienestar no es lo más creíble de su programa disfrazan los recortes y querencia por la educación y la sanidad privadas con la libertad de elección del alumno y del paciente.
Otras fórmulas ya conocidas son la descalificación personal del adversario político; o la sobreactuación en asuntos de terrorismo y con sus víctimas: ninguna mortal en España desde 2009, hay que ir a Kabul o Londres a buscarlas; en el último lustro han salido de la cárcel en España 268 presos de ETA con una biografía escalofriante, por pura lógica penitenciaria y sin demagogia a la puerta de la prisión o en la madrileña plaza de la República Dominicana.
Entretanto la izquierda donde gobierna se esfuerza en tranquilizar a los que no la han votado informando de su buena gestión, con escasa ideología; mientras que el PP lanza casi exclusivamente mensajes ideológicos.
"España está preparada para ser protagonista", expresión cospedaliana todo ideología, ninguna relación con la realidad contable.
Último vídeo de Marca España, en Twitter: "#España es un país respetado, fiable, moderno, innovador, optimista, apreciado y orgulloso".
Los Gobiernos de izquierda insisten en la reducción del déficit, los ayuntamientos del cambio en lugar de implantar la revolución bolivariana presumen de reducir deuda, "somos buenos gestores" se empeñan en gritar, como si el autor del milagro económico del PP de Aznar no tuviera docena y media de causas judiciales o el actual remara constitucionalmente en contra de la igualdad fiscal de los españoles.
"Un barco parece un objeto cuyo fin es navegar, pero su fin último no es navegar, sino arribar a un puerto", leo en algún sitio.
Bien es cierto que los complejos de la comunicación política de la izquierda se reducirían con 40 millones de euros en Suiza o un millón en una  bolsa de basura en el maletero, pero no es el caso. Queda la tranquilidad de no compartir nunca galería con adversarios políticos.
Varias lecciones ya aprendidas.
El votante no juzga igual al partido gobernante sea de un signo u otro, no castiga igual si la corrupción procede de un entorno PP o PSOE. La rendición y petición de cuentas son distintas.
Si fuera la misma veríamos ya hoy en parques públicos estatuas de José Luis Rodríguez Zapatero y de Alfredo Pérez Rubalcaba, juntos o por separado, a pie o a caballo, por haber acabado con el terrorismo de ETA exactamente el 20 de octubre de 2011, homenajes en bronce como el que tiene en la plaza de Colón de Madrid el almirante Blas de Lezo, con su pata de palo y todo. La suscripción popular de esta estatua instalada hace un par de años habría que confirmarla.
La derecha acabará defendiendo con la fe del converso los avances sociales que torpedea en su aprobación, como ha ocurrido con la descentralización política del país, con la sanidad universal, con el Orgullo Mundial, con una asignatura de educación para la ciudadanía en los institutos que Cifuentes acaba de proponer en Madrid, por supuesto con unas gotas de terrorismo y víctimas.
Las gestorías no cambian la realidad, sino que la gestionan, administran el marco que otro ha escrito en el BOE.
En el mundo animal, muy pocos son capaces de tener conciencia de sí mismos: solo la familia de los simios de la que formamos parte, los elefantes, los delfines y las urracas, y no está claro si todos los ejemplares de esas especies.
Mi perro no hace caso al perro que ve en el espejo del ascensor.
En aquel verano de 2017 las fábricas de banderas y de agravios no descansaban un solo segundo, tres turnos diarios.
"Atención, vehículo detenido en el arcén más adelanteee", me advierte una voz dentro del coche.

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martes, 4 de julio de 2017

Nuevo narrador en jefe

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Las guerras se ganan en (el campo de batalla de) la opinión pública, EEUU lo descubrió dramáticamente en Vietnam y hasta nuestros militares lo han estudiado en los documentos estandarizados de la OTAN, donde los norteamericanos dejan escrito lo que creen haber aprendido de los conflictos pasados. Antes del follón indochino la primera frase se cumplió en la guerra de la independencia de Argelia, antes y después en todas las guerras que ha librado Israel y dentro de unas fronteras se puede mencionar hasta Sudáfrica: la fuerza sobre el terreno no garantiza la victoria total, aunque a veces ayude.
Aún falta tiempo para que veamos maniobras de la OTAN con 20.000 periodistas libreta y bolígrafo en mano dando barrigazos por las llanuras de Albacete o con el agua en la barbilla por los lagos letones (como Martin Sheen en Apocalypse Now), pero el camino está trazado, porque si el problema es la comunicación, habrá que invertir en comunicación.
En política el peso de estos asuntos resulta más evidente. En una breve reseña sobre lecturas recomendadas para el verano El País transfería el título de "Narrador en jefe", trasunto del "Comandante en jefe" norteamericano, de Barack Obama al nuevo presidente francés Emmanuel Macron.
En estos tiempos en los que aparecen o se añoran gobiernos fuertes para dirigir soberanías débiles (Martínez-Bascuñán), surgen liderazgos políticos insospechados, y el último ha sido el presidente francés, con un discurso político que suena novedoso, mucho.
Primero lo negativo: Macron era anteayer ministro socialista de Economía de Hollande, ha ganado las presidenciales por incomparecencia de sus rivales, ha ganado las legislativas con un 56% de abstención (más de la mitad del país no le ha apoyado), concede entrevistas amables a una selección de medios y sobre política exterior, pero vetando asuntos internos (qué pensaríamos si lo hiciese el rey Salmán de Arabia Saudí), y el libro citado es la típica pseudo auto-biografía de campaña electoral que acaba de ser publicada en España con prólogo de Albert Ribera (éste dice algo de reformas estructurales, sin concretar mucho, y que el bipartidismo está obsoleto). La marca personal como ideología.
En positivo, Macron ha apostado por Europa en lugar de sumarse al euroescepticismo reinante ("Europa no es un supermercado. Europa es un destino común"); y dice apelar a la inteligencia del ciudadano, no a sus miedos. "El liderazgo no se decreta: se construye convenciendo a otros países y a otros actores, y se comprueba en función de los resultados que se obtienen".
Cuenta en el libro: "Pasé mi infancia entre libros, un poco aislado del mundo (...). Las cosas adquirían consistencia cuando eran descritas, y a veces se volvían más reales que la propia realidad. La corriente secreta, íntima, de la literatura pasaba por encima de las apariencias y daba al mundo toda esa profundidad que en la vida corriente apenas se roza".
Con gran estilo cuanta su vida hasta su candidatura a las presidenciales. Ya ganadas, no ha tenido aún tiempo de pasar de la palabra a los hechos, y tiene el gran reto de estar a la altura de las expectativas.
Nunca despreciar la palabra ni tampoco la imagen, donde triunfan el papa Francisco y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, la escena en redes metiendo en cajas de cartón kilos de arroz y botellas de leche, con la camisa remangada, en acción caritativa en Ramadán, equivale a tres discursos como el de Obama en El Cairo en 2009.
Reconozcamos que alguna imagen vale más que mil palabras, aunque también que alguna palabra vale por mil imágenes.
Las palabras hoy circulan por la instantánea y móvil comunicación digital, que tiene la extraña virtud de atontar y aislar a cualquier usuario excepto a quien lanza la máxima derrotista.
Descubrimos que las cloacas del Estado en sus diferentes niveles territoriales andan también obsesionadas con la comunicación, con medios afines o enemigos (Villarejo-Inda-Ayuso), con diarios zombies y tuiteros púnicos (Ignacio González) para limpiar imágenes y colocarse bien en buscadores. El equivalente a la declaración de la renta de Al Capone hoy sería-será lo invertido por los corruptos en redes.
Y una vez más lo complicado está en alcanzar el equilibrio entre el mensaje y la acción.
Prejuzgamos que la buena comunicación tiene contenido detrás, que la palabra de Macron tendrá hechos que la respalden y que acabará en breve con el estado de excepción en el que vive su país desde hace año y medio, aunque parece que se muestra más partidario de camuflarlo.
La buena comunicación política se agradece, sin olvidar que el mejor mensaje necesita una zanja física a la que asomarse, con obreros sudando, polvo y ruido, si puede ser un botijo, vallas de tubo metálicas amarillas y prejubilados vigilando, que somos todos.

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martes, 27 de junio de 2017

Refugiados al raso legal

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Refugiados españoles cruzando la frontera con Francia
en la Guerra Civil (BuzzFedd / Getty Images).
Cuando caen bombas se recomienda buscar refugio subterráneo, para lo que históricamente ha sido muy útil el Metro y sótanos de todo tipo; y entre bombardeos, si tu vida peligra, conviene desplazarse de ubicación.
Se ha celebrado el 20 de junio el Día Mundial del Refugiado, buena idea esto de dedicar una jornada a una causa, con la única pega que se sobrecarga ese día de contenidos, hasta el año siguiente.
Aquí ya fuera de fecha un acercamiento a los refugiados, fenómeno frecuente en la historia de la Humanidad.
Dejo aparte métodos efectistas de llamar la atención porque no está demostrada su utilidad en materia de comunicación (ahogados, moscas y niños desnutridos, el refugiado medio se parece más a nosotros que la imagen tópica del Domund). Los cálculos por minuto o por segundo impresionan pero ni informan ni se retienen.
En cualquier caso, tanto el interés como la memoria son limitados, por lo que propongo una reducción del tema a algunos elementos fundamentales, en algunos casos reducción al absurdo.
Inmigrantes / Desplazados / Refugiados
La inmigración se mueve tradicionalmente por motivos económicos, que la crisis ha rebajado y que la recuperación económica es previsible que reactive.
Otra cosa distinta, aunque aparezca mezclada con mejor o peor voluntad, son los desplazados forzados por cuestiones políticas y conflictos, que solemos denominar refugiados, aunque no lo estén.
ACNUR, agencia de Naciones Unidas, calcula en 65 millones los desplazados en todo el mundo -el doble que en 1997-, la mayor parte internos, dentro de su país (40 millones). Por economía de esfuerzos retengamos los que han cruzado fronteras: 17 millones, a éstos se refiere el resto de la columna, más otros 5,3 millones de refugiados palestinos en países cercanos, pero éste es otro problema enquistado desde hace medio siglo, al menos.
La mitad de los refugiados son menores de edad, es decir, se huye de la violencia para que tus hijos tengan un futuro.
La mitad de los refugiados viven en alojamientos individuales, no en los grandes campos de acogida que tanto atraen a los medios fotográficos, las catástrofes humanitarias son muy fotogénicas.
De dónde vienen y adónde van
Barco con refugiados españoles llegando a Southampton
en la Guerra Civil (BuzzFedd / Getty Images).
La mayor crisis de refugiados por número la provoca Siria, 5,5 millones de nacionales huidos sobre todo a Turquía, Líbano y Jordania.
La cercanía es proporcional al interés. Hay otras grandes crisis de refugiados que nos quedan más lejos.
Afganistán sigue siendo un problema de seguridad y de desplazamiento de nacionales (2,5 millones) sobre todo hacia Pakistán e Irán, lo que demuestra el fracaso de lo que allí se ha intentado desde comienzos de siglo, incluida la operación ISAF de la OTAN en la que España participó con presencia militar y en menor medida civil.
Sudán del Sur es el tercer gran foco de emisión de refugiados (1,4 millones), que se desplazan hacia Uganda y Etiopía.
Por su parte Somalia emite refugiados hacia Kenia, aunque bien es cierto que el problema de la piratería ha desaparecido, a pesar de que continúa una variada presencia militar en las aguas del cuerno de África, con objetivos por tanto diferentes a la suerte de los somalíes y de los piratas.
Conclusión: los países más afectados por la llegada de refugiados son sus vecinos, por lo que conviene que le vaya bien a los estados con los que compartimos frontera (incluida marítima).
España
Nuestro país no tiene tradición de asilo... ni voluntad política, los extranjeros acogidos con bastante éxito en los últimos años han sido inmigrantes económicos.
Resulta que la Unión Europea se comprometió en 2015 a reubicar refugiados y nos tocaron 15.000, de los que apenas ha llegado el 10%.
Según cifras de ACNUR en España hay 12.000 refugiados reconocidos y 20.000 solicitantes de asilo (casos pendientes).
Hay que reconocer su esfuerzo a un par de socios europeos. 181.000 personas llegaron en 2016 a Italia a través del Mediterráneo, mientras que la presión en Grecia ha bajado tras el acuerdo de la UE con Turquía, que retiene a los desplazados en ese país y les impide de hecho solicitar asilo en la UE. Alemania ha recibido sólo en 2016 más de 700.000 solicitudes de asilo, Italia más de 100.000.
Refugiados españoles en Francia (BuzzFedd / Getty Images).
Seguridad
La falta de seguridad en origen es la que provoca el desplazamiento de personas, mientras que en tránsito y destino es un problema principalmente humanitario.
La visión euro-española es la contraria, un problema de seguridad en nuestro suelo y humanitario en origen.
La principal respuesta al asunto es con inadecuados medios militares: la Unión Europea tiene en marcha una operación militar en el Mediterráneo -que España comandará en breve- con grandes buques de guerra que persiguen teóricamente las grandes mafias que se aprovechan del contrabando de personas, sin resultados en este aspecto conocidos, la realidad es que se dedican a rescatar náufragos a la deriva.
Los medios militares son muy caros. En Afganistán la proporción entre gasto en despliegue militar y ayuda civil fue de diez a uno.
En Oriente Próximo y Medio, las intervenciones militares occidentales y orientales, con alguna contribución local, han provocado en los últimos tres lustros la desestabilización de países, la proliferación del terrorismo internacional y las grandes crisis humanitarias que vivimos.
Refugiantes
El refugio es un objetivo que no han encontrado millones de personas desplazadas, por lo que habría que hablar de refugiantes, más que de refugiados. La mayor parte de los desplazados no ha podido siquiera presentar los papeles para solicitar asilo.
Conceder refugio no es un acto de buenismo, es una obligación legal. Queda recogido como derecho humano fundamental en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y desarrollado en la Convención de Ginebra de 1951 y su Protocolo de Nueva York de 1967. El Estado español lo reconoce en su Constitución y lo regula a través de su Ley de Asilo, y está incluido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2007.
Refugiados españoles en Francia
(BuzzFedd / Getty Images).
No todo es negativo: buena parte de los refugiados y desplazados tienden a volver a su casa cuando se tranquiliza (medio millón en 2016); la situación en Colombia, gran escenario de desplazados internos, solo puede ir a mejor con el proceso de paz en marcha; y Europa tendrá que reaccionar con más contundencia ante la presión pública creciente y en línea con el mayor compromiso internacional que pretende y escribe en sus documentos.


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martes, 20 de junio de 2017

¿Norma o excepción?

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.

La normalidad es una cosa muy frágil, en seguida se quiebra, aunque necesitamos cierta sensación de que existe una sucesión natural de acontecimientos que sólo muy de vez en cuando se ve alterada.
El problema está en identificar y cómo reaccionar a la anormalidad.
Con bastante lógica, algún estudio reciente defiende que las dos guerras mundiales y los genocidios nazis forman parte nuclear de nuestra historia, que solemos definir como racional, civilizada y democrática, pero hemos ido apartando como algo extraño a nosotros "la iniciación increíblemente brutal del propio Occidente en la modernidad política y económica", un proceso marcado por la "violencia, desarraigo y destrucción a gran escala". No solo, pero el colonialismo pasado y presente están ahí.
En esta línea de pensamiento Trump no sería una excepción, un extraterrestre multimillonario salido de la teletienda e instalado en la Casa Blanca, sino que representa a una parte no menor del Partido Republicano.
Las crisis financieras, ¿son una excepción al buen funcionamiento de la economía o una parte consustancial?
En poco más de una semana hemos asistido al derrumbe del sexto banco español -mi hija, diez años, me preguntó si el Banco Popular era del Partido Popular, no supe qué decirle, no supe explicar nada coherente que enlazara al Opus, Pau Gasol y Rafael Hernando-, quiebra que se produce tras superar todo tipo de pruebas de resistencia, supervisión pública y auditorías privadas, mientras sus dos últimos y máximos responsables se embolsan unos 30 millones de euros.
El ministro de Economía difunde un mensaje tranquilizador en el sentido de que la quiebra no costará un céntimo público, pero también dijo lo mismo al comienzo de la crisis y la factura pública para salvar la banca se eleva hoy a 48.228 millones de euros. El caso Popular, ¿es norma o excepción de la banca española?
Como en un ejercicio matemático, han salido dos trenes de Madrid y Barcelona en sentido contrario y por la misma vía a toda velocidad, si sabemos que los maquinistas no han movido un dedo por evitarlo y el choque se producirá a finales del verano de 2017, ¿no habrá que pensar que la situación beneficia a las dos partes, que el PP es una fábrica de independentistas que se lo cobra en votos en el resto de España y los independentistas necesitan al PP como el oxígenos para respirar?
Si un partido político tiene imputados a todos los responsables de finanzas que lo han sido en las últimas tres décadas y los procesados militantes y excargos públicos su acumulan por centenares, esto sería ¿norma o excepción?
Se dice que nuestros militares, no se sabe si aprendido en la Academia o cosa genética, encarnan unos principios y valores excelsos y un comportamiento sin tacha, ya los 125.000 en activo ya las quince decenas de miles que han participado desde finales de los 80 en operaciones internacionales por medio mundo (muchos han repetido, no ha salido tanta gente). Sin embargo también conocemos fraudes de los oficiales del Aire cargando al presupuesto público mudanzas inexistentes, irregularidades en la gestión del Hospital Central de la Defensa, en la base aérea de Getafe, en las zonas oscuras de los grandes contratos de armamento, menudeo de hachís entre la tropa. ¿Cuál es la norma?
La normalidad es una ficción que nos permite levantarnos todas las mañanas. Pero para mantenerla es imprescindible revelarse contra lo que llamamos excepción, porque si no los genocidios, las ruinas retribuidas, el descontrol celular, el robo de dinero público, entran dentro de la normalidad e incluso la protagonizan.
Y en este caso cada vez más gente se sumará a las tendencias más peligrosas de la época: odio intenso a supuestos enemigos, intentos de reconstruir una edad de oro perdida -e inventada- y la autoafirmación a través de una violencia cruel y espectacular (esta última frase, desde los dos puntos, tomada de la solapa trasera del libro "La edad de la ira", del analista indio Pankaj Mishra, Barcelona, Galaxia Gutemberg, marzo de 2017 en su edición digital; las comillas del principio proceden también del libro).
Ante una crisis que parece generalizada, lo más sensato parece dejar de hacer lo que hemos comprobado que no funciona. Si todas las intervenciones militares occidentales en Oriente Próximo y Medio han sido en lo que va de siglo un fracaso, quizá no sepamos lo que hay que hacer, pero sí tenemos ejemplos propios a evitar.
"La única solución es dejar de hacer lo que venimos haciendo y dejar de destruir el planeta. Asumamos el pensamiento apocalíptico y démonos cuenta de que lo que estamos haciendo nos conduce inexorablemente al final", dice Mishra.
"Creo que tiene que haber un esfuerzo concertado -añade- no sólo de los pensadores, de los economistas y de los políticos, sino también de la sociedad entera, de las instituciones y de las ONG, para ir más allá de la noción del homo economicus que ha prevalecido durante el último siglo y que nos ha llevado al callejón sin salida donde estamos".
El remedio vendrá no por quienes han demostrado su incompetencia o su competencia extrema en contra del interés general.
La salud de nuestra normalidad depende de cómo se trata lo excepcional. Si no recibe trato de excepción pasa a la norma que queda contaminada de su falta de credibilidad y de expectativas.


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martes, 13 de junio de 2017

Ramadán karim

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Jugadores del Real Madrid -Isco (a quien parece que le han difuminado 
unos tatuajes), Casemiro, Vázquez y Ronaldo- felicitando el Ramadán 2017
 todos los musulmanes de Arabia Saudí (anuncio para la STC, Saudi
 Telecom Companypatrocinador del equipo, aquí en Youtube).
Sucede que cerca de dos millones de personas andan en España contentas celebrando el Ramadán, que como viene siendo habitual en las festividades de todas las religiones combina en diferentes dosis contenido espiritual, la alegría de los menores de edad, actividad nocturna y el calorcillo que da el sentido de pertenencia a una comunidad.
Como recordatorio, Ramadán da nombre a un mes del calendario lunar islámico (este año aquí entre el 27 de mayo y el 24 de junio), conmemora el inicio de la revelación del Corán al profeta Mahoma y prescribe abstenerse de comer -y de otros asuntos- hasta la caída de la tarde, permitido desde ese momento hasta que se distinga un hilo negro de un hilo blanco, dice poéticamente el texto sagrado, es decir, hasta que amanece.
Buen momento para refrescar datos. Como el color de piel y la confesión religiosa no forman parte en esta península de la información del censo, no así en otras democracias avanzadas, acudamos a la Unión de Comunidades Islámicas de España.
Según el último informe de la UCIDE la población musulmana en España es exactamente de 1.919.141 personas, y desde hace un par de años la nacionalidad mayoritaria entre los fieles de esta confesión es... la española (804.000), seguida de la marroquí (753.000), Pakistán (78.000), Senegal (62.000) y Argelia (61.000).
La mayor parte de los musulmanes españoles proceden de inmigrantes nacionalizados y sus descendientes, más los compatriotas de esta religión de Ceuta y Melilla, más una minoría que ha abrazado esta confesión desde otros orígenes.
El Ramadán se presta a felicitar a los musulmanes. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha difundido hace unos días un mensaje en el que reconocía "la enorme contribución de los musulmanes canadienses  a nuestro país y su papel en hacer Canadá el lugar fuerte, abierto e inclusivo que hoy es".
El expresidente Obama también tuvo la tradición de invitar cada mes de Ramadán a representantes de la comunidad musulmana a la Casa Blanca. El actual inquilino no parece dispuesto a continuar con la práctica de sus tres antecesores.
Sin llegar a tales extremos, encontramos que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha felicitado educadamente a los musulmanes en este mes, lógico ya que su departamento es quien tiene las relaciones institucionales con esa y cualquier confesión religiosa.
El recientemente elegido secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, también ha felicitado en Twitter a los musulmanes, para espanto de la caverna, que ha mezclado el asunto con las justificadas críticas lanzadas esta Semana Santa al ministerio de Defensa por izar la bandera nacional a media asta entre el jueves y el sábado de esa semana por la muerte de Jesucristo. Churras con merinas.
El interés de esta columna viene ahora, porque en Madrid y Córdoba -al menos- se han organizado durante estos días una serie de iniciativas culturales dirigidas a todo el mundo.
Afortunademente, como alguno pudiera temer, entre las actividades no se encuentra atar a la gente a una silla y obligarles a memorizar azoras del Corán.
El Ayuntamiento de Madrid, bajo el nombre de "Noches de Ramadán", ha elaborado un programa "en el que cabe el cine, la música, la poesía, la literatura, los homenajes, la danza y los debates, como formas de encuentro y acercamiento entre culturas".
Me atrevo a recomendar el día 23 en Lavapiés un concierto de la cantante argelina Souad Massi.
Por su parte, Casa Árabe ha organizado en Córdoba un festival cultural que incluye cine, conferencias, música, presentación de libros, visitas y hasta un concierto de jazz.
Resumiendo, el Ramadán es una ocasión estupenda para acercarse a los cercanos que no son exactamente como nosotros.
Coda final con dos consideraciones.
Una es la impresión de que el 10% de la población en España de origen inmigrante -insisto, cada vez más españoles, con los mismos derechos y obligaciones- parece que se divierten por su cuenta, se coincide en lugares de trabajo y se vive en paralelo especialmente el ocio.
La segunda es que existe un peligro de reducir a los inmigrantes a su confesión religiosa, la interlocución del Estado es con asociaciones de fieles, en las que ignoro si los ateos de cualquier origen y nacionalidad se sienten representados.
En cualquier caso, estos días nos ofrecen un motivo oportuno para acercarse y compartir actividades con los ciudadanos en España de confesión musulmana, especialmente magrebíes y pakistaníes.
Que Feliz Ramadán.

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lunes, 5 de junio de 2017

Campaña de comunicación en Defensa

PColumna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Nota de consumo interno para los distintos departamentos de nuestra agencia (creativo, financiero y de producción) sobre la estrategia de comunicación encargada por el Ministerio de Defensa. Sus responsables trasladan dos ejes y un objetivo. Primeras impresiones.
Por una parte, en los primeros contactos el cliente parece convencido de que los españoles conscientes de la importancia de la seguridad son una minoría iluminada, mientras que la mayor parte de la sociedad vive en la ignorancia y debe ser convertida a la religión verdadera.
Los responsables del Ministerio y de las Fuerzas Armadas se muestran preocupados de que en todas las encuestas la mayoría de los españoles opinan que la Defensa tiene suficiente presupuesto.
Habría que encontrar un equilibrio entre el proselitismo y argumentos más racionales.
Se nos indica también que se podría aprovechar la conciencia europeísta de la sociedad española, supuestamente elevada, para bajo ese paraguas justificar un sensible incremento del presupuesto.
Cliente: ministerio de Defensa. Plantear en próximas reuniones a sus responsables que los objetivos propuestos serían más fácilmente alcanzables si el marco de la campaña fuera la seguridad nacional, concepto más amplio que la Defensa, la factura se repartiría entre varios.
Argumento a calibrar: si se trata de seguridad nacional la coordinación y los hipotéticos réditos políticos recaerían en Moncloa (Presidencia) y Soraya Sáenz de Santamaría, en lugar del ministerio de Defensa y María Dolores de Cospedal.
Objetivo: conseguir respaldo social para duplicar el gasto en Defensa, desde los 10.000 millones de euros anuales de la actualidad hasta aproximadamente 18.000 millones, en cumplimiento de una cumbre de la OTAN de 2014 que fijaba ese objetivo en una década. Cabe matizar que el PP gobernante en cinco años no ha incrementado el presupuesto del Departamento, con los que los mensajes no es imprescindible que se correspondan fielmente con la realidad.
Eje cultura de la defensa: los responsables con los que nos hemos reunido trasladan un concepto confuso, que denominan "cultura de la defensa", que parece significar algo parecido a un apoyo incondicional a lo que se decida en el Ministerio y las Fuerzas Armadas, sea lo que sea. Por las referencias la tan mencionada cultura de la defensa podría englobar conocimiento sobre asuntos de seguridad (riesgos e instrumentos) y conciencia nacional tradicional conservadora, todo mezclado.
Eje Europa: parece irse formando un criterio compartido por responsables políticos de la derecha conservadora gobernante, de la izquierda socialista en la oposición y del extremo centro, también por parte de profsionales de la Defensa en activo con uniformidad militar y civil, en el sentido de que la única vía para justificar un crecimiento considerable del gasto militar sería enmarcarlo bajo un proyecto de Defensa europea. En contra de esta opinión cabría recordar que el apoyo ciudadano a la UE en España ha bajado treinta puntos en una década, no alcanza hoy ni el 50% y que ha cambiado la tendencia tradicional, hoy el votante de derechas se define más europeísta que el de izquierdas, consecuencia clara de la gestión de la crisis en una determinada dirección.
Público objetivo: 46 millones de españoles. La comunicación que difunde el ministerio de Defensa prácticamente desde su creación en 1977 tiene un carácter autorreferencial, el emisor y el destinatario de los mensajes coincide en su mayor parte. El núcleo duro lo forman los militares y miembros de los cuerpos policiales que junto a parientes de primer grado pueden alcanzar un millón de ciudadanos. El discurso es compartido en su mayor parte por 11 millones de personas que votaron en junio de 2016 al Partido Popular y a Ciudadanos. Por tanto, el destinatario preferente de otra comunicación serían los 34 millones de españoles restantes, siempre con el riesgo de que los mensajes para convencer a unos puedan provocar el rechazo de los otros.
Instrumentos: desde el ministerio de Defensa no se ha hecho pública ni se ha trasladado en privado ninguna amenaza de la que España carezca de medios para responder. El incremento presupuestario sería para hacer más de lo mismo, lo que evidentemente no se puede comunicar así al ciudadano. Se propone poner el acento en ciberseguridad, de total actualidad, fácilmente comprensible por el público objetivo.
Acciones: de cara a la opinión pública interna y a los contables de la OTAN se podría incrementar el presupuesto en cooperación internacional sobre la que los españoles se muestran muy favorables. La relación directa entre desarrollo y seguridad es evidente. Recordemos que el gasto español que se quiere duplicar se calcula por la OTAN y otros organismos internacionales tomando al Gobierno en su conjunto, no solo Defensa.
El presupuesto de 2016 de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo es la cuarta parte que el de 2009.
Se propone además plantear al ministerio de Defensa destinar a Comunicación el coste equivalente a un solo caza Eurofighter, en torno a 80 millones de euros, a dividir a partes iguales entre publicidad y la contratación de 500 periodistas o profesionales de comunicación.
Antes de celebrar las próximas reuniones con el ministerio de Defensa consultar con el departamento financiero de nuestra agencia sobre el cumplimiento de los objetivos de negocio este 2017. Cuanto peor sea el resultado bajar la discusión con el cliente sobre lo acertado o no de sus objetivos.

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martes, 30 de mayo de 2017

Los límites de mi incompetencia

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El dolor lumbar es mucho más que un dolor. La Coca Cola, mucho más que un refresco. Pedro Sánchez es mucho más que un secretario general, leemos.
Sólo los futbolistas profesionales, con el ego y la cuenta corriente acolchados, por ejemplo cuando pasan una lesión, ponen como objetivo en su vida volver a estar a la altura de su nivel anterior. Si nos dieran a elegir, el común de los mortales aspiraríamos a superar ampliamente el nivel nunca alcanzado en nuestra biografía.
Después de una operación de apendicitis a uno le gustaría tocar la guitarra como Tomatito o Cañizares, jugar al fútbol como Iniesta, tocar el piano como Chano Domínguez, Dorantes o Diego Amador, y pronunciar discursos como Luther King y sus colinas rojas y sus imágenes religisoides (con palmero detrás incluido, el que dice bajito "muy bien, muy bien"), nunca elegiríamos volver al nivel previo a la operación.
Hay un punto bueno de insatisfacción o de afán de superación en esto de romper la categoría y pasarnos, pero convendría ajustar los productos y su etiqueta.
Lo anterior viene a cuento de la fórmula tan manida de etiquetar cualquier presentación o anuncio con "más que" lo que sea. Leemos al parecer "más que un periódico" (y además es global, un paso más que mundial); el equipo de fútbol es "más que un club", el Ejército de Tierra promociona nada menos que la Brigada Polivalente y descubrimos pasmados que es "más que una brigada".
Un conocido me sorprendió un día en la cocina de un tercero con el anuncio de que las pirámides de Egipto tenían mil años más de lo que se reconoce, con lo que las de Guiza pasarían de 2.500 años antes de Cristo -que no es poco- a un milenio atrás. Con el comentario pulverizaba dos siglos de egiptología y me trasladaba desayunando el mensaje de que hablábamos de mucho más que de pirámides, probablemente de extraterrestres. Las pirámides, sobre todo antes de despertarme del todo, me parecen una construcción lo suficientemente rotunda como para incluso ir más allá de ellas mismas.
Bastante difícil está cumplir todos los días de la semana con el planeta como para ir derribando barreras por nuestra cuenta.
Seamos sensatos y reconozcamos que el mejor periódico es un periódico, y hacer un buen periódico es tarea complicada; que un equipo de fútbol es un equipo de fútbol, con su capacidad de convocatoria, sus deudas con Hacienda y su carácter de referente simbólico de una comunidad; y una brigada militar es una brigada.
Tiene que llover mucho para desbordar una presa, mucho tiempo lloviendo mucho, y no es la presa quien decide desbordarse.

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martes, 23 de mayo de 2017

Peligro: islamofobia

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El ministerio del Interior alemán contabilizó en 2016 más de 3.500 ataques contra refugiados y centros de acogida, diez diarios, agresiones violentas de carácter racista en su mayor parte a manos de personas de extrema derecha.
El dato refleja un problema de seguridad claramente superior a su presencia en los medios de comunicación. Se podría relacionar lo anterior con la investigación en marcha en las Fuerzas Armadas alemanas a raíz de al menos dos militares que preparaban atentados haciéndose pasar por refugiados. Racismo.
¿Sucede algo similar en España? Vayamos al ministerio del Interior, que dedica un apartado específico a estos asuntos en su web y ofrece estadísticas.
Define el Ministerio como delitos de odio todas aquellas infracciones penales y administrativas cometidas contra las personas o la propiedad por cuestiones de raza, etnia, religión, edad, discapacidad, orientación sexual, por razones de género, situación de pobreza y exclusión social o cualquier otro factor similar, como las diferencias ideológicas.
Precisamente el Gobierno Rajoy modificó en 2015 el Código Penal en este sentido, amplió y endureció este apartado -artículo 510-, de relativa actualidad por titiriteros, tuiteros y Carrero Blanco, que aquí se han encajado, compartiendo sanción penal con conductas racistas que parecen más peligrosas que aquéllas. La reforma se hizo con cierta obsesión sobre lo que circule por internet, y se acompañó en el tiempo con una modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que ha creado la figura del agente encubierto informático, un policía discreto en las redes.
Contempla la normativa con mayores penas las acciones de incitación al odio o la violencia contra grupos o individuos por motivos racistas, así como actos de humillación y menosprecio.
El ministerio del Interior contabiliza en el último año del que ofrece datos (2015) un total de 1.328 incidentes en España relacionados con delitos de odio (cuatro diarios), de los que se esclarecen la mitad, se entiende que encuentran culpable o se abren diligencias en la mitad de los casos.
Los ámbitos que mayor número de incidentes registran son los de racismo y xenofobia (505), ideología (308), discapacidad (226), orientación o identidad sexual (169, éste es de los pocos que muestra tendencia a la baja), y con cifras ya más bajas creencias o prácticas religiosas (70) y cierra el catálogo el antisemitismo (nueve casos en un año).
Los casos anteriores tuvieron 1.166 víctimas, en un 73% españolas; los responsables fueron 464, en un 80% de los casos españoles.
Sorprende que el Ministerio no contemple la islamofobia como categoría delictiva o estadística, diluida entonces en otras figuras como racismo y aporofobia (odio al pobre), también sexismo.
Podemos acudir a otra fuente, aunque sus datos no sean comparables con los de Interior.
La Plataforma Ciudadana contra la Islamofobia ha presentado recientemente, por tercera ocasión, su informe anual en el que registra 573 incidentes de islamofobia en España en 2016, cifra que duplica la del año anterior. 
"La islamofobia es la praxis más extendida de intolerancia en España", destaca el informe, que detalla por tipo de incidente como los más frecuentes los ataques contra los musulmanes en general (284), contra las mujeres (81) y 72 ataques a mezquitas (léase lugares de culto, mezquitas con alminar y almuédano hay muy pocas).
La Plataforma rastrea redes sociales y medios de comunicación en busca de abundantes ejemplos de islamofobia, que relaciona.
Dos curiosidades. En este informe sobre islamofobia aparece una encuesta internacional que refleja la percepción generalizada en países occidentales que el porcentaje de musulmanes es muy superior al real, en España se cree que son el 14% de la población y la realidad ronda el 4%.
De los datos del ministerio del Interior llama la atención que el mayor número de casos de racismo se registran en el País Vasco y Cataluña (luego van Madrid y Andalucía).
Lo anterior da pie para traer a esta columna a un personaje de actualidad como Marta Ferrusola, que ya en 2001, en pleno reinado de la dinastía Pujol en Cataluña, alertaba del riesgo de desaparición de las iglesias románicas sustituidas por mezquitas. En muchos aspectos, los Pujol-Ferrusola han sido unos adelantados a su tiempo.
Los nacionalismos -todos- nunca se han llevado bien con la inmigración, la diversidad y la tolerancia, y en muchas ocasiones presentan tendencia a saltarse la ley.
Volviendo a la seguridad, la realidad de la calle parece que va por caminos distintos al discurso generalizado en política y medios de comunicación sobre amenazas y riesgos, con el terrorismo radical islámico como justificación macro de todo lo que ocurre y de todo lo que se hace, ya sea policial, industrial o militar.
En términos de convivencia, de cohesión social e incluso de número de delincuentes y víctimas, destaca el racismo y más específicamente la islamofobia como el fenómeno más preocupante, junto con un mercado ilegal de armas descontrolado, en Bengasi o en Bilbao, este mismo año la policía se incautó en nuestro país de 9.000 fusiles de asalto militares (no sé si existen fusiles de asalto civiles).
Aparentemente los responsables políticos y los organismos que se dedican a la seguridad conocen todo esto, aunque su discurso público se oriente en otra dirección.
El crecimiento de la islamofobia, como variante mas frecuente de los delitos de odio, sería una conquista del terrorismo yihadista, sería su mayor logro, junto con excesos de la lucha antiterrorista que limiten las libertades de los ciudadanos.
Sin establecer comparaciones, ahí quedan amenazas tan serias al menos como las que se utilizan a diario para asustarnos.

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martes, 16 de mayo de 2017

Personas, sucesos, ideas

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
En tiempos de incertidumbre se simplifica la realidad, se esquematiza para que el consumidor confuso encuentre respuesta rápida.
Ya sea en las elecciones francesas, el triunfo del fascismo en EEUU, el cambio de líder de un partido político, la explicación tiende a sintetizar el resultado como el triunfo o derrota entre una pareja de elementos opuestos.
Una variante de moda de lo anterior es la querencia de los populismos a identificar un enemigo claro, que es exactamente el opuesto al amigo.
De este modo nos rodean dicotomías, divisiones en dos partes, oposiciones binarias: pasado-futuro, élites-pueblo, militante-aparato, tropa-oficiales, civilización-terrorismo, razón-emociones, globalizados-parados, urbano-rural, jóvenes-jubilados, nativos digitales-analfabetos tecnológicos, formados-desinformados, agresores-víctimas.
Curiosamente de todas las parejas en circulación la más cuestionada es la de izquierda-derecha, que sin embargo sigue explicando gran parte de lo que ocurre en política, sin abarcarlo todo, como ninguna.
Como subproducto de la pareja nuevo-viejo, los partidos políticos corren el riesgo de convertirse en un producto del pasado.
Contra las simplificaciones cabe decir que con Álvarez Junco aprendimos que la identidad nacional, la colectiva y probablemente la individual es múltiple, cambiante y construida.
Entre el blanco y el negro vamos perdiendo los grises.
En la noche de la segunda vuelta de las presidenciales francesas, sin acabar aún el escrutinio, el ganador Macron anunció la conversión de su partido ¡En Marcha!, de un año de vida (las iniciales coinciden con su apellido) por La República En Marcha; la candidata Le Pen anunció la misma noche una profunda transformación del Frente Nacional, que se verá si incluye un cambio de denominación; los conservadores franceses se adelantaron al proceso y convirtieron meses antes la UMP en Los Republicanos (en línea con el populares que acompaña el logo del PP). Tres días después de las elecciones el candidato socialista Hamon anuncia que creará su propio movimiento para "regenerar la izquierda", al parecer sin abandonar del todo el PS.
Asistimos al nacimiento apresurado de nuevos partidos sin estructura (véase la dificultad de Podemos y Ciudadanos para funcionar en un clima de normalidad) contra partidos tradicionales a la baja dirigidos por políticos salidos de primarias contra los aparatos.
Los partidos parecen en proceso acelerado de convertirse en estructuras obsoletas a punto de acabar en el desván de las antiguallas inservibles, aunque los ejemplos franceses parecen más plataformas electorales personales que partidos al uso.
La única solución encontrada en los partidos hasta el momento en una actualización imprescindible ha sido organizar consultas donde se pregunta a los militantes lo obvio (como las recientes en Podemos sobre mociones de censura) o la convocatoria de primarias para elegir al líder, que elimina la intermediación de la estructura del partido y cuyos resultados han sido electoralmente nefastos en España, Reino Unido y Francia.
La antigüedad de los partidos con historia no parece motivo suficiente para abandonarlos, la gente se agarra a asuntos más viejos que los partidos para reforzar su identidad: un pasado inventado; la Semana Santa (dos mil años, aunque su auge actual tiene dos décadas), cantar la Internacional (un siglo, seis meses en algunos casos), la Nación (dos siglos).
El partido es un instrumento para la participación política y directamente imprescindible en nuestro actual sistema electoral y parlamentario. El recambio no está nada claro, y la prueba es que los descontentos con los partidos lo que deciden es... crear otro o algo parecido.
Dos tendencias claras, sin binomio: lo nuevo atrae, que puede ser realmente novedoso o presentado como novedoso; y el rechazo goza de buena salud, continúa el voto de protesta.
La lógica nos indica que lo nuevo va perdiendo lustre con el paso del tiempo y el camino natural de la indignación ciudadana podría ser la abstención, si no encuentra destinatario a su altura.
Una posible salida al enredo es elaborar un algoritmo infalible, instrumento matemático difícil de entender aunque al parecer está detrás de todo lo que nos rodea, desde las búsquedas de Google al espionaje de las comunicaciones electrónicas.
En este caso al informático habría que decirle cuánto pesan cada una de las dicotomías de arriba, la fórmula no lo resuelve; y tener en cuenta las carambolas políticas, que en el caso de Macron suman cuatro (las que ha provocado Hollande, Fillon, Hamon y Le Pen).
Se puede establecer que una conversación, un razonamiento, se complica progresivamente en la secuencia personas-sucesos-ideas.
Lo más sencillo es hablar de personas, de fulano y mengano, que se parece a zutano; aquí entra reducir el discurso constantemente a uno mismo, los chismes y rumores.
Un paso más allá es tratar de lo que ha ocurrido o ha pasado; acontecimientos.
La abstracción crece cuando la conversación es de ideas, en este estadio se amontonan las preguntas y las respuestas, sin resultados contundentes.
La política se centra hoy crecientemente en personas, a las que por supuesto les pasan y cuentan cosas y tienen ideas, pero el peso de la secuencia es decreciente.
Lo que me recuerda una larga cuña radiofónica, sin que haya retenido la marca que la financiaba, que decía algo así: "Fulana se ha emparejado, ¿sabes con quién? ¿Te acuerdas del director de la sucursal de ahí arriba?, pues con el que le robó la moto".
El humor y la publicidad siguen sin competencia solvente para interpretar la realidad.

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